Home

Nosotros queremos intervenir en la realidad con nuestros libros”

Julian Lacalle intenta cambiar el mundo desde su casa. Dirige la editorial Pepitas de Calabaza (Logroño), un negocio sin oficina que obliga a sus tres fundadores y el resto de colaboradores a trabajar en la intimidad de su domicilio. Su catálogo es un carretillo cargado de páginas de combate y letras dispuestas a zarandearte los sesos.

Desde fuera, los editores parece que sois personas rodeadas de montañas de libros y manuscritos que dedican su tiempo a ser los primeros en leer para después decidir qué y cómo podemos hacerlo los demás.
Un editor es un tipo que debe atender montones de solicitudes diarias, muchas de las cuales nada tienen que ver con la lectura o la edición sino con la burocracia. Y más los editores pequeños, que somos como hombres orquesta. De hecho, he llegado a cansarme de estas tareas paralelas y me he preguntado: ¿compensa? Aunque claro, siempre me respondo que sí. Esa imagen de un tío encerrado y rodeado de manuscritos que debe leer constantemente es completamente falsa.



De hecho, uno de vuestros últimos libros (¡Oh, justo, sútil y poderoso veneno!) de Julio Camba es un trabajo que os ha hecho viajar por Latinoamerica y Europa…
Sí, pero hacer este libro de Julio Camba ha sido especial, una excepción. Un trabajo de cu
atro años que nos ha llevado a buscar en muchos lugares… He prometido no volver a meterme en algo parecido, pero al mismo tiempo sé que es falso porque quizá no me cruce con una historia tan apasionante de nuevo.
Yo era lector y admirador de Julio Camba, de su manera de contar sencilla, de su escepticismo y su forma de no casarse con nadie. Era un escritor sobre el que circulaban muchos rumores, uno de ellos que fue anarquista y me animé a investigar ese “anarquismo literario”. Entonces me encontré con que durante un tiempo Julio Camba había sido una de las cabezas visibles y más sobresalientes del anarquismo.

Camba los escritos de la anarquía

¿Cómo termina un líder convertido en un rumor?
Pues tiene una explicación muy sencilla: cuando Camba abandona el anarquismo se convierte en un traidor. Pero no solo eso, sino que terminó por convertirse en uno de los escritores más leídos por la derecha española y aquello (su etapa anarquista) es tratado como un pecadillo de juventud.
Nuestra investigación nos llevó a Argentina, donde desempeñó un papel vital en la primera huelga general que hubo y lo expulsaron, regresó a España y en pocos meses es considerado el porvenir del movimiento: una cabeza brillante llamada a ser un “nuevo” Bakunin. Por muchos motivos: era joven, con un magnetismo fascinante y… escribía como los ángeles a los 17 años. Esa mezcla hacía de él un cóctel explosivo. Tras su paso por Tierra y Libertad, organizó una publicación magnífica que se llamó El Rebelde, fue terriblemente perseguida y duró algo más de un año. Uno de los rumores era que había colaborado en ella, pero es que el periódico era suyo, lo dirigía y en ocasiones la mitad estaba escrito por él. Había textos incendiarios que si los escribes hoy tú, posiblemente acabes en la cárcel y ningún medio de comunicación te contrate jamás. Porque lo que hay en muchas de esas hojas hoy se llama apología del terrorismo.
Así que este trabajo no solo ha sido para desentrañar la vida de Camba sino también ese periodo histórico del que existen muchas nebulosas. Están reunidos los textos que escribió entre los 16 y los 22 años.

Tenéis fama y etiqueta de ser una editorial “libertaria” ¿os sentís cómodos con ese seudónimo?
Es que la gente necesita etiquetas y esto no es más que eso. El anarquismo ha sido algo muy importante para nosotros, pero cuando éramos niños. Nosotros no somos una editorial libertaria, por lo menos desde la militancia, porque no estamos adscritos a una ideología cerrada. Estamos dispuestos a publicar todo aquello que nos interese, que nos guste y que queramos comunicar donde haya un espíritu de vida y rebeldía notable.

Publicáis autores que aunque ya fallecidos y de épocas pasadas, abordan temas de rabiosa actualidad (Rafael Barrett, Lewis Mumford…). Son libros que podrían estar escritos ahora. ¿Os consideráis una especie de activistas?
Es que el activismo, para mi, tiene connotaciones negativas al menos el militantismo
, porque en ocasiones me parece un encajonamiento ideológico. Nosotros queremos intervenir en la realidad con nuestros libros, por supuesto, pero sin servir a ninguna ideología, sino poniendo los elementos que nos ayuden a entender qué está pasando. PARTIR PARA CONTAR PEQUE
El mejor ejemplo de ello es el libro de Mahmud Traoré (
Partir para contar). Una semana antes de publicarlo, sucedió el desastre de la frontera en Ceuta. Puede parecer oportunista, pero el libro llevaba un mes impreso. Creo que es imprescindible, básico para entender lo que está sucediendo ahora mismo en el mundo. Estamos hablando de que hay una frontera asesina y todos seguimos muy contentos. Y de que España tiene un papel para frenar los flujos migratorios ejerciendo violencia sistemática (aunque posiblemente lo haga más Marruecos). Para entender eso, este es un libro imprescindible. Y lo que dices de los autores muertos, es que si no tuviera esa validez actual no lo publicaríamos porque no hacemos ediciones facsímil. Estos libros tienen que tener sentido hoy.

Vuestro eslogan reza: “Pepitas de calabaza, una editorial con menos proyección que un cinexín”. ¿Después de 16 años existiendo, no crees que va siendo hora de retirarlo?
(Risas) El eslogan fue una broma, pero hubo una época bastante larga en que no apareció una sola reseña que no comenzara hablando de él. Lo intentamos retirar después de un año porque nos aburrimos, pero recibimos quejas, reclamaciones e incluso amenazas. Así que tuvimos que ceder.

¿Imaginabas algo así cuando comenzaste en 1998?
Para nada, éramos muy jóvenes e inconscientes. Nos gustaba leer, difundir las cosas
y con esa premisa comenzamos Pepitas sin saber muy bien en qué nos metíamos… Algo que ha llegado hasta hoy.

Si aquello lo hubieras hecho ahora, te llamarían emprendedor.
Y les diría que se fueran a la mierda. Esto que venden ahora de los emprendedores es una falacia, quien se la quiera creer que se la crea, pero es una mentira integral. Es una forma de entretener y de que la gente trate de buscarse por sí misma los huecos que el sistema les está cerrando por todos lados. Como ya está más o menos claro que mucha gente no va a tener trabajo en su vida están intentando que la gente se ponga por su cuenta a pensar tonterías a ver si alguna funciona. A mi el discursito del poder sobre los emprendedores me parece un insulto, con todo el respeto a todos aquellos que tratan de crear un negocio, les sale bien y hacen lo que les gusta.

¿Cuál es la tarea del editor junto al escritor?
No hay un libro igual que otro. Hay unos a los que no cambiarías una sola coma y otros sin embargo a los que hay que meter mano. Muchos libros que publicamos son ensayos o recopilaciones de artículos y en este tipo de trabajos tenemos que hablar mucho con el autor. En ocasiones sucede que hay autores muy malos críticos de sí mismos y no son capaces de ver cosas que hay que mejorar… Ahí están
el editor y el resto del equipo para asesorar. El trabajo con los autores, si están vivos es codo a codo. Y si hay uno que de entrada me cae mal, no lo publico.

¿Ni siquiera aunque tengas enfrente un texto irresistible?
Muy irresistible debe ser como para que pase a formar parte del catálogo. Esto es una relación para toda la vida y funciona como el amor, si no hay feeling… Hoy en día con el correo electrónico puedes estar trabajando con alguien a quien no conoces de nada, pero no es lo habitual. Recuerdo a un autor marsellés con quien queríamos trabajar y a los tres días se presentó en Logroño y pasó una semana con nosotros. Ese tipo de cosas son importantes para mí.

¿Se hacen mejores libros así? ¿Te implicas más con el proyecto?
Una vez has decidido sacar un libro, la implicación es total. Pero esta es la forma en que nosotros como editorial recibimos algo. Sin Pepitas no hubiera conocido a muchas personas que hoy son buenos amigos. Este trabajo nos tiene que servir para nuestro día a día porque los lectores tardan mucho en devolver algo a casa, más allá de que los libros se vendan o no.




Una vez te escuché decir que no pensabas en los lectores… ¿tienes un trabajo egoísta?
Piensas en los lectores a la hora de
producir el libro, de utilizar unos códigos o de hacer un libro redondo… pero sobre todo piensas en ti mismo. No pensamos en los lectores como clientes, a pesar de que queremos que nuestros libros se vendan mucho y que los lean el máximo de personas posible. Además, el sustento que tiene una editorial son sus ventas… si no, es irreal.

¿Salís a buscar autores o tenéis suficiente con los manuscritos que os llegan?
A los autores contemporáneos los buscamos. A veces lees un blog por casualidad y ves que ahí hay un buen libro. Pero vamos, lo más común es que seamos nosotros quienes demos el paso para pensar en un libro.

¿Le ves futuro a la edición digital?
La veo borrosa. A mi me da la sensación de que detrás de toda la efervescencia digital hay muchas ganas de vender aparatos más que de consumir literatura. Reeditar para digital es volver a empezar de cero y como hay diferentes formatos es muy complicado hacerlo. Me da la sensación de que no está muy claro el camino.

¿En qué consiste La cuestión social. Biblioteca online?
Es un proyecto que nunca termina de arrancar. Queremos ofrecer textos libres para todo el mundo. Uno de nosotros lleva mucho tiempo digitalizando publicaciones de principios de siglo y queremos colgar todo eso allí. También todo el material que no hemos incluído en algunos de nuestros libros.

¡Mójate!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s